Emprendiendo la llama

Ha llegado el momento de emprender. De dejarlo todo. Nos llamarán locos, pero mientras ellos ven crisis, nosotros vemos oportunidad. Además, tenemos el descaro de presentar la empresa en esta publicación, antes de dar cualquier paso legal en 2012. Puedes copiar el modelo si quieres.

Una agencia de publicidad. Nada de un pequeño estudio de diseño o consultoría de imagen y comunicación. Una agencia "de las buenas". De las que se apellidan "Social", "Noise" o alguna anglosajonada así. Una multinacional, de oficinas amplias y diáfanas, de grandes ventanales para que el sol estimule las ideas en nuestra "Sala de la Creatividad". Unos minimalistas rótulos gigantes mimetizarán con la arquitectura y ubicarán a los diferentes departamentos: Cuentas, Administración, Creatividad, Comunicación, Producción Gráfica, Tráfico, Producción Audiovisual, Comedor, Área de Ocio, Innovación, etc.

Será una tarea muy dura mantener vivo este tótem publicitario; por todos es sabido que tendremos que hacer sacrificios, que pasaremos algún viernes por la tarde y el resto del fin de semana delante del ordenador, pero sólo con el esfuerzo de este equipo podremos seguir adelante. Cada premio que levantemos llevará el sudor de todos y cada uno de ellos.

Cerca de unas 200 personas empleadas trabajarán mañana y tarde en procesos de comunicación integrada, interactiva y experiencial, para las más grandes cuentas nacionales y alguna perla internacional. Pero no todo será trabajar, si no que disfrutarán de un futbolín, de la fiesta del sombrero quincenal y de la liga interna de ping pong. Todo buen rollo.

Después de hacer cuentas, calculamos que la agencia tendrá únicamente dos nóminas, no precisamente nimias. La sostenibilidad del proyecto pasa por la apuesta firme, personal y decidida en nuestra fórmula magistral: los becarios cíclicos. O lo que es lo mismo: la ida y venida de expedientes académicos, magistrales books y personas que dejarán la puerta entreabierta para la llegada de una nueva camada. El sueldo simbólico y la posibilidad de crecer profesionalmente serán el inicio y final de nuestro discurso.

¿A qué esperas para unirte? Puede que tu madre y tu novio o novia no lo entiendan, pero así están las cosas. Es lo que hay: si hoy no aceptas un training de 70 horas semanales -cobrando nada-, mañana vendrá otro y te quitará el puesto, ¡será por candidatos! Es lo que tiene esta profesión: gritar #gratisnotrabajo, sale caro. Menudo futuro para dedicarnos a sobrevivir.

Autor:
Víctor Izquierdo y Pablo J. Vizcaíno.
::Fecha de publicación:
04/01/2012