Temblad, llega la salvación

En 1868 las vides europeas tenían un problema, una plaga llamada oidium que provocó que bajara la calidad y la cantidad del vino que se producía por aquel entonces. Seguramente nunca has oído hablar de ella y es posible que te suene más la filoxera, pero lo cierto es que ésta se introdujo al intentar combatir a la primera.
Se trajeron vides americanas para ensayar una especie resistente al oidium, pero no se tuvo en cuenta que eran portadoras de un bichito que acabaría con las viñas europeas y que haría que el cultivo de la vid tardara 30 años en levantar cabeza en el viejo continente. Es sólo un ejemplo, pero el mundo está lleno de desastres provocados por los que intentaron arreglar otros.
La solución (casi nunca) es cruzarse de brazos pero, quizás porque los roedores no somos temerosos de Dios, tenemos motivos para temblar cuando nos hablan de salvaciones.

Nuestra salvación tras la Eurocopa (igual que antes) atraviesa un momento complicado.


El mes pasado fue difícil olvidarse por un momento de la salvación que demandaba la banca española a Europa, aunque otro foco europeo competía por nuestra atención, con la ayuda de Coca-Cola y otros gigantes del consumo de masas. La compañía de refrescos lanzó con más pena que gloria una campaña en la que tras representar al enemigo, algunos hinchas europeos y sobre todo la crisis, se daba paso al furor patriótico de los hinchas de La Roja. Éstos, literalmente, hacían confeti con las noticias económicas para animar a su selección. ¡Olé! Pan y circo. O mejor: Coca-Cola y circo... ¿qué más queremos? Pues salvarnos, claro, pero después de ver los partidos, que empieza el espectáculo.

¿Quién quiere periódicos habiendo Eurocopa?


Por otro lado, la pieza está llena de curiosidades, como la del plano de una patada en el pecho que no aparece en la descafeinada versión del vídeo del canal de Coca-Cola y sí en otras difundidas, o la de sumar más votos negativos que positivos en varias de sus inserciones en Youtube, un triste mérito bien extraño para el anuncio de un refresco, y más triste aún para el gigante de los gigantes.

Enfádate si le pegan una patada en el pecho al mediocentro, pero no si nos rescatan.


¿Y por qué ha patinado de ese modo el spot? Pues la realización, el montaje y la selección de imágenes tienen mucho que ver, pero sobre todo hay un motivo importante: no es fácil tocar la fibra patriótica en este país. En otros, suena el himno y se enseña la bandera y el respetable se emociona, pero aquí hacemos “lo lolo lololololo…”. Hay que tener mucho tacto, y más si se percibe que se hace de manera interesada.

En el Facebook de eh!Ratas ha dado mucho que hablar este anuncio. La cuestión sobre la que giraba la mayoría de comentarios era si Coca-Cola se estaba riendo de la penosa situación de la economía española o no. Si lo piensas fríamente no tiene pinta, si se ríe de algo la chispa de la vida es de que por muy mal que lo pase la gente, no dejará de consumir su oro negro. Ventajas de los que se salvan solos.

Comentario y captura:
Ramiro Seva y Víctor Izquierdo
::Anunciante:
Coca-Cola
::Medio:
Spot
::Fecha de publicación:
09/07/2012