Ortografía de garrafón

Esdrújula es una de esas palabras que te sorprende de pequeño. Te asalta y te viola sin dolor ni placer, hasta que sonríes ante esa verdad irrefutable y universal: esdrújula es esdrújula. Puro vicio.

No acentuar esa tercera sílaba demuestra claramente que lo malo no es fumarte el havano del trillón de dólares sino dedicarle diariamente a tus pulmones un kilo de tabaco negro que un amigo te trajo de Canarias. O lo que es lo mismo: si no puedes con las llanas y agudas, no te metas a torero.

Ni un flashazo como éste puede enmascarar la escritura creativa de nuestros garitos preferidos.

Basta pasear y echarle un poco de valor para darte cuenta del descalabro ehratoso al que estamos sometidos. Rezan los estudios que al día nos llegan miles de impactos publicitarios, pero no aciertan a concretar los que están bien escritos. Acostumbrarte al error es lo que tiene: las ehratas más básicas se tornan correctas.

Pongamos como ejemplo... la hostelería más rudimentaria. Con su completo manual de identidad visual (rótulo financiado por alguna marca de cerveza), su cartelería (sepia y calamares sacando su mejor perfil) y esa suerte de cocinero con bigote que emula al primo extraditado de Mario Bros. Con estos mimbres, ¿cómo es posible que el dueño insista en poner acento en su negocio sin usar una sola tilde? De acuerdo, elegiré su "Cerveceria", pero a ver qué opina cuando le pague con mis heuros.

No contentos con tildarnos de ignorantes, torturan nuestros ojos hasta dejarnos en punto y coma a base de frases que han pedido coherencia como regalo de Navidad, sin olvidarnos de ese alto porcentaje de población con ventilación asistida tras intentar, sin éxito, leer uno de esos textos de garrafón, con poco gas y menos puntuación.

Las interrogaciones y exclamaciones han perdido su mitad y pueden convertirte en un auténtico genio del thriller. Tiembla Agatha Christie, ahora cualquiera puede ser maestro del suspense sumando y sumando interrogaciones, no??????????????

Ironía en estado puro (captura de Acentos Perdidos)


Acentos, puntuación... ¿qué más da si Clipo es nuestro ángel salvador? Una cruzada a la que nos sumamos con la gente de Acentos Perdidos: valentía para que luzcan las tildes allá donde más se las echa en falta. Una butaca con cheslong en la RAE para ellos, por favor.

Autor:
Pablo J Vizcaíno y Ramiro Seva
::Fecha de publicación:
10/09/2012