historia

La idea de este proyecto nació hace unos años, cuando un anunciante echó en cara a la agencia en la que trabajaba que se nos había colado una errata, y que él jamás había visto una en un anuncio en prensa. A medida que más me fijaba en la publicidad que tenía a mi alrededor, más me daba cuenta de que todas las formas de publicidad esconden a menudo errores. Hace más de ocho años que trabajo de diseñador gráfico, sé el exhaustivo control que se lleva sobre todos los trabajos de publicidad, y me he dado cuenta de que aún así, se nos pasan muchas cosas. Consciente de que no era yo el único al que le llamaba la atención todo esto, comencé a recopilar todo tipo de erratas publicitarias, desde fallos técnicos, hasta de inserción, tipográficos, y cualquier curiosidad relacionada, con la idea de realizar este proyecto que me he decido a esbozar aquí.

La atención que despertaban todos estos errores en mis compañeros de trabajo y amigos, hizo que me planteara muy en serio la publicación de mi colección, que en un principio pensé que podría ver la luz en algún tipo de publicación. Al madurar la idea, se me ocurrieron tantas posibilidades y actividades relacionadas con el tema, que no me quedó duda de que el mejor medio era Internet: un medio mucho más flexible y dinámico que permite el reciclado de los contenidos, la interactividad, y el acceso indiscriminado a la información. A pesar de ello hay muchos ejemplos que vale la pena verlos en vivo, de una manera más cálida.

Actualmente cuento con más de 500 ejemplos pero por falta de tiempo la mayoría de ellos no están digitalizados. Me gustaría poder comentarlos todos, aunque el tiempo me limita a seleccionar bastante el material que aquí aparece. Por otra parte, quiero añadir que esto no es una crítica furiosa hacia los diseñadores responsables de estos ejemplos. Más bien al contrario, creo que todos los que hayamos sufrido algo de presión en nuestro trabajo tendremos alguna errata en nuestro haber (espero poner alguna de las mías, que no son pocas), ya que las prisas, los anunciantes pesados, los cambios de última hora y los medios son otros factores a tener en cuenta. Además, del error también se aprende y puede que incluso esto ayude a que cometamos menos errores.

Aunque aquí solamente haya unos pocos ejemplos, en realidad forman parte de un proyecto en el que muchos amigos y compañeros a lo largo de varios años han realizado y realizan diversas colaboraciones. Confío en que cada vez haya más "erratosos", por ello, si tienes o conoces material que pueda encajar aquí o quieres colaborar de cualquier forma en este proyecto, no dejes de hacérmelo saber.

Espero que cuanto menos te parezca curioso.

Texto: Ramiro Seva